NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO
Autores de las imágenes.- La imagen del Señor Nazareno fue adquirido en la empresa Casa Samtarrufina y Heras; desconociéndose el autor de la imagen de la Verónica. Habiendo tallado la imagen del Cirineo el imaginero Benito Barbero Medina.
Fechas de ejecución de las imágenes.- La imagen del Señor Nazareno fue adquirida en el año 1950, a pesar de desconocerse el año en el que fue tallada la imagen de la Verónica, se sabe que esta fue tallada en el año 1975 y Benito Barbero talla la imagen de Simón de Cirene en el año 1961
Técnica.- Imágenes de bulto, redondo, talladas y policromadas, quedando la talla del Señor oculta bajo las ropas con las que es presentada a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- El Nazareno de Huelma representa dos momentos de la Pasión del Señor, Jesús con la cuz sobre sus hombros, no puede soportar el peso de esta, por las torturas sufridas durante la pasión, temiendo que no llegue con vida al Calvario, ordenan a un hombre que viene del campo a ayudar a Jesús a llevar la Cruz. Una mujer del pueblo, rompe las medidas de seguridad de los romanos y limpia con un paño el rostro de Jesús, escena que no se recoge en los Evangelios, pero que podríamos identificar con la escena del llanto de las mujeres de Jerusalén.
Evangelio.- Mateo 27, 32; Marcos 15, 21; Lucas 23, 26
Cofradía.- Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Amargura y Santa Mujer Verónica
Fecha de fundación.- Finales del siglo XVI, siendo refundada en el año 1950
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción.
Jornada de procesión.- Madrugada del Viernes Santo.
Localidad.- Huelma (Jaén)
Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:
«Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. Entonces empezarán a decirles a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a las colinas: “Cubridnos”; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?».
Lucas 23, 26 - 31

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